Recomendaciones para cuidar una cicatriz

Recomendaciones para cuidar una cicatriz
Constanza Arbores
Constanza Arbores
Redactora de contenidos web y community manager. Se especializa en la redacción de contenidos para medios digitales sobre cirugía estética y tratamientos de belleza.
Creación: 2 ago 2018 · Actualización: 2 ago 2018

Las cicatrices son heridas o marcas que quedan en la piel y que nos acompañan toda la vida. Los cuidados en el proceso de cicatrización determinan su tamaño, forma y visibilidad.

Después de una cirugía o un corte, queda una cicatriz. Los fibroblastos son células de los tejidos conectivos que se ocupan de reconstituir el tejido fibrilar del área afectada. La cicatrización es un proceso de protección y reparación epitelial propia de los tejidos conectivos o conjuntivos, que están compuestos por colágeno, elastina y fibras reticulares.

Es importante el cuidado de la cicatriz durante este proceso porque influye en su apariencia. También depende de otros factores como la edad, la gravedad y profundidad de la herida y el lugar donde esté. Si la herida fue superficial, no es lo mismo que si alcanzó el tejido más profundo de la dermis. La genética también incide en la cicatrización y, por supuesto, la evolución del cierre de la herida es determinante. Si se produjo una infección o una complicación, esto influye en el proceso de cicatrización.

Tipos de cicatrices

Como decíamos, no todos los tipos de cicatrices son iguales. Podemos clasificarlas de la siguiente manera:

  • Planas. Las cicatrices de este tipo son las que se producen por heridas superficiales. Son planas porque el tejido sobresale muy poco de la piel y son las que pasan más desapercibidas.
  • Atróficas. Las cicatrices atróficas son producto del acné o la varicela. Su apariencia es hundida, deprimida y quedan así porque el tejido dañado produjo menos colágeno.
  • Hipertróficas. Las cicatrices hipertróficas son las que sobresalen. Tienen un color rojizo, son gruesas y el tejido es más duro y abultado. Son las más antiestéticas de todas. Se ven así como consecuencia de una alteración en la formación del colágeno, que es excesiva. Puede producirse por una infección durante el proceso de cicatrización o por una tendencia genética. Suelen ser las cicatrices que se forman cuando se produce una quemadura, por ejemplo.
  • Queloides. Las cicatrices queloides son las que se forman en heridas muy profundas. A diferencia de las hipertróficas, su grosor y apariencia sobresale el tejido de la propia herida y afecta el tejido sano aledaño.
  • Queloides: son las que suelen formarse cuando la incisión o herida ha alcanzado profundidad y afecta a la dermis. Como la anterior, su grosor y apariencia se debe a un exceso de formación del tejido conectivo, aunque, en esta ocasión, este tejido sí sobresale del límite de la propia herida y afecta al tejido sano que la rodea. Son abultadas y tienen forma irregular.
cicatriz.jpg

Recomendaciones para cuidar la cicatriz

Te dejamos algunos consejos y recomendaciones de los profesionales, orientados a evitar infecciones y las antiestéticas cicatrices queloides o hipertróficas. Saber cómo cuidar una cicatriz es muy importante, especialmente para que el resultado estético sea mejor. Aunque, como ya hemos comentado, factores como la profundidad, la longitud y el lugar tienen un peso sumamente destacado durante dicho proceso.

  • Tratamiento con corticoides. Si el paciente tiene tendencia a la mala cicatrización o tiene antecedentes familiares de queloides, el médico puede recomendar la infiltración de corticoides para prevenirlas.
  • Hidratación permanente. La hidratación aporta elasticidad a la piel. Se recomienda utilizar productos emolientes y humectantes para que no se reseque la piel. Se puede utilizar el aceite de rosa mosqueta, los geles de silicona, la vaselina o el ácido hialurónico y el ácido láctico, que promueven la recuperación inmediata de la piel.
  • Protección solar. Las cicatrices deben estar protegidas del sol y de los rayos ultravioletas. El sol incrementa la pigmentación de la melanina y oscurece la zona. Ponete una crema con factor de protección alto.
  • Lavate la herida con agua y jabón neutro. Así evitás las infecciones que son las causantes de la deformación de la cicatriz. Lavate la herida dos veces al día, con jabón neutro y agua tibia.
  • Masajeá suavemente la zona. Hacé masajes suaves y circulares en la zona de la cicatriz para bajar la inflamación.

Acordate siempre que la cicatrización es un proceso que debe ser cuidado para evitar resultaos antiestéticos. Si querés compartir tu experiencia o saber más sobre tratamientos para corregir cicatrices, entrá a nuestro foro de estética.

Conseguí tu presupuesto con un solo clic
¡Te informamos totalmente gratis!

La información que aparece en Esteticas.com.ar en ningún caso puede sustituir la relación entre el paciente y su médico. Esteticas.com.ar no hace apología de un tratamiento médico específico, de un producto comercial o de un servicio.

0 comentarios