Constanza Arbores
Constanza Arbores
Redactora de contenidos web y community manager. Se especializa en la redacción de contenidos para medios digitales sobre cirugía estética y tratamientos de belleza.
Creación: 16 feb 2016 · Actualización: 9 jul 2019

Publicidad

Navegación

  • Introducción
  • Historia de la toxina botulínica
  • Botox: el reinado de la belleza
  • El paciente ideal para este tratamiento
  • ¿Cómo funciona el Botox?
  • ¿Qué profesionales pueden aplicar Botox?
  • El tratamiento con Botox
  • Los resultados del Botox
  • Ventajas del Botox
  • Contraindicaciones
  • El Botox en el tratamiento de la hiperhidrosis axilar
  • El Botox como antidepresivo
  • Mitos sobre el Botox
  • Dudas y preguntas frecuentes
  • Testimonios
  • Bibliografía

Introducción

El Botox, también conocido como toxina botulínica, es una proteína que se utiliza para reducir las líneas de expresión faciales paralizando los músculos mímicos. El Botox se utilizó durante mucho tiempo en oftalmología, neurología y ortopedia, pero entró en el campo de la medicina estética en los años 90, y desde entonces se ha convertido en el tratamiento de rejuvenecimiento más utilizado en el mundo. 

El éxito del Botox se debe a sus características mínimamente invasivas (hasta la fecha no se conocen contraindicaciones significativas que impidan el uso de la toxina botulínica en adultos), también porque permite mejorar algunos rasgos de la cara sin cambiar o distorsionar las características faciales obteniendo resultados naturales.

Historia de la toxina botulínica

El botox o toxina botulínica es una proteína utilizada en la medicina estética para reducir la actividad de la contracción de los músculos de la cara y atenuar las arrugas de expresión.

La toxina botulínica (conocida con el nombre de Clostridium botulinum) fue descubierta en 1895 por el bacteriólogo belga Émile van Ermengem, profesor en la Universidad de Gante. Esta bacteria era la responsable de fabricar una proteína que provocaba la más poderosa sustancia neurotóxica conocida. En la década de 1920, la toxina botulínica de tipo A es aislada de forma purificada por el Doctor H. Sommer de la  Universidad de California. Y en 1946, el Doctor Edward J. Schantz de la Universidad de Wisconsin, consigue aislar la toxina de forma cristalina. En 1950, el Doctor Vernon Brooks demuestra que la toxina bloquea la liberación de acetilcolina en las neuronas motoras lo que produce la relajación del músculo.

Hasta la década del 70 no se evaluó la posibilidad de su uso médico. Según el Dr. Mauricio Navarro, los primeros usos de esta toxina con fines médicos, son hacia 1973 cuando el investigador Alan Scott lo utilizó en el estrabismo ocular. Más tarde se fue usando en otras dolencias oculares como el blefaroespasmo. Posteriormente se utilizó para otros tipos de distonias, tanto cervicales, como faciales y tortícolis espasmódica.

En 1988 la empresa Allergan Inc. compró los derechos para distribuir la toxina botulínica de tipo A. Es en el año 1989 cuando la Oculinum Inc. consigue la autorización de la Food and Drugs Administration (FDA) para comercializar la toxina para tratar el estrabismo y el blefaroespasmo (movimiento localizado que afecta a los párpados) asociado con la distonía. Después de este avance, Allergan adquiere Oculinim y tras el visto bueno de la FDA, cambia el nombre de la toxina a botox.

Botox: el reinado de la belleza

De acuerdo con el informe ISAPS de 2016, el Botox es el tratamiento estético más solicitado en el mundo por decimocuarto año consecutivo, con un total de 4,931,577 de intervenciones realizadas, el 37.3% del total de tratamientos cosméticos no quirúrgicos realizados en el año 2016. Estados Unidos se mantiene en el primer puesto, con casi 1,118,370 tratamientos llevados a cabo en el 2016, seguido por Brasil e Italia. En Argentina se realizaron 46,472 ese año. El tratamiento tiene un índice de satisfacción del 72%.

Paciente ideal

Imagen: Estética Be

El paciente ideal para este tratamiento

¿Cuál es el paciente ideal para la toxina botulínica? Según el informe de la ISAPS, los pacientes que requieren este tipo de tratamiento pertenecen al rango de edad de 35 a 50 años. En general, el Botox se utiliza en pacientes mayores de 30 años.

Las mujeres suelen ser las que más solicitan este tratamiento aunque en los últimos años también ha aumentado considerablemente el número de hombres que se aplican Botox. No obstante, suelen solicitarlo con distintas finalidades. Mientras que las mujeres lo utilizan para el rejuvenecimiento facial, los hombres lo solicitan por problemas relacionados con la hiperhidrosis axilar o sudoración excesiva.

¿Cómo funciona el Botox?

Hasta la fecha, el uso mayoritario del Botox es con fines estéticos, de hecho, es un excelente método de rejuvenecimiento que permite eliminar los signos de la edad con resultados muy naturales. Si bien existen 7 tipos diferentes de neurotoxinas (A,B,C,D,E,F,G), solo la tipo A Y B tiene uso medico estético, y comercialmente reciben el nombre de: BOTOX, XEOMIN, DYSPORT MYOBLOC.

¿Cómo funciona? Según el Dr. Emmanuel Manavella Chiapero, el tratamiento con toxina botulínica se utiliza para las líneas de expresión del tercio superior de la cara (perioculares, entrecejo, frente, etc.). Lo que hace es relajar los músculos de la cara que son los que forman estas arrugas. De esta manera se obtiene una expresión más relajada y juvenil.

Cuando se realiza este bloqueo de la musculatura también se puede obtener un efecto similar al del lifting frontal pero sin cirugía. Esto se debe a que también se eleva la caída de la parte externa de la ceja sobre el ojo. Hay que tener en cuenta que el Botox no es un material de relleno y que por lo tanto no aporta volumen, sino que relaja los músculos, lo que permite que la expresión siga siendo natural. 

Elegir al médico

La elección del profesional es fundamental para obtener buenos resultados.

¿Qué profesionales pueden aplicar Botox?

La elección del médico para realizar cualquier tratamiento estético es fundamental para garantizar el éxito del tratamiento deseado. Es importante establecer una relación de confianza entre el médico y el paciente, por eso sugerimos realizar una o varias consultas personales para conocer al profesional y exponer todas las dudas y preguntas. El médico debe estar habilitado para realizar el tratamiento. Se puede consultar el listado de profesionales en la SOARME (Sociedad Argentina de Medicina Estética) o en la Asociación Médica Argentina.

El tratamiento con Botox

La Toxina Botulínica tipo A es un tratamiento médico estético que se utiliza para borrar las arrugas dinámicas (por movimientos) del rostro, ya que su mecanismo de acción es paralizar el músculo que produce dicho movimiento. Los puntos de aplicación más utilizados son: la frente, el entrecejo y las arrugas perioculares o más conocidas como “patas de gallo” y las peribucales para eliminar las arrugas del labio superior "el código de barras", dice la Dra. De Giuseppe de Medvital

El Botox se aplica a través de microinyecciones. Por lo general no es doloroso y es bien tolerado por el paciente. En el caso de pacientes con umbral bajo de dolor, se puede colocar crema anestésica minutos antes a la colocación. No requiere de reposo aunque se recomienda:

  • Evitar dormir dentro de las 2 a 3 horas después del tratamiento. 
  • Evitar la exposición a la luz solar o los rayos UVA. 
  • Evitar masajear el área tratada vigorosamente durante al menos 48 horas, para que no migre la toxina a otras zonas de la cara. 

Para actuar correctamente, la toxina necesita 3 a 4 días. Los primeros resultados serán visibles a partir del quinto día. Tiene una duración de 4 a 6 meses, y luego la piel queda como antes o mejor. En ningún caso los efectos son negativos o peores.

Video: Mi Cirugía

Los resultados del Botox

Según el Dr. Emmanuel Manavela Chiapero al finalizar el tratamiento el paciente no notará cambios importantes. Los resultados definitivos se empiezan a ver entre el tercer y el quinto día y va progresando dentro de los quince días posteriores a la aplicación. Lo importante a destacar es que después de la sesión se puede retomar la vida laboral sin problemas.

Los profesionales del centro RyS Estética afirman que, si bien la toxina afecta irreversiblemente la unión neuromuscular, su efecto no es permanente, y por desarrollo de nuevos terminales nerviosos su acción se ve terminada a los 4 a 6 meses, dependiendo del tipo de contracción muscular (cinética, hipercinetica ó hipertonica) y la cantidad de unidades aplicadas. Por lo tanto, es un tratamiento reversible, sencillo, que en manos expertas, pueden mejorar notablemente nuestro aspecto. En el primer año, el tratamiento debe realizarse cada 4 meses y a partir del segundo año, cada 6. 

Ventajas del Botox

Las ventajas del botox en comparación con otras técnicas de rejuvenecimiento tienen que ver con el bajo porcentaje de contraindicaciones que tiene. De hecho, la ISAPS informa que no se han registrado efectos secundarios particulares con la terapia botulínica. En resumen, las ventajas de Botox son: 

  • Rejuvenece el rostro suavizando las líneas de expresión y otorgando un aspecto más fresco a todo el rostro. 
  • Los resultados son proporcionales y naturales, la ventaja del Botox es que no altera los rasgos faciales característicos del paciente. 
  • No es una operación quirúrgica, se realiza de forma ambulatoria en un máximo de 30 minutos. 
  • La aplicación es indolora, solo se aplica anestesia ligera para evitar la molestia de las microinyecciones. 
  • Es un tratamiento rápido y puede repetirse varias veces. 
  • También se utiliza para tratar otros problemas como la hiperhidrosis y la migraña crónica.
Contraindicaciones

Imagen: Siempre Bella

Contraindicaciones

La toxina botulínica es un tratamiento seguro y eficaz que tiene diversos usos. Hasta la fecha, una de las principales ventajas del tratamiento botulínico es que no tiene contraindicaciones. No es invasivo y el único efecto secundario podría deberse a una reacción alérgica, además de la posible presencia de inflamación o infección en el lugar de la inyección.

Los efectos secundarios de la toxina botulínica suelen ser transitorios, desaparecen con la absorción progresiva de la toxina. Pueden producirse por una posible diseminación del fármaco hacia los grupos musculares adyacentes. Algunos pacientes informan que sufren de leves dolores de cabeza las horas posteriores al tratamiento, pero al poco tiempo desaparece. Por seguridad, está contraindicado su uso durante el período de gestación y lactancia.

Hiperhidrosis axilar

Botox para tratar la hiperhidrosis axilar

El Botox en el tratamiento de la hiperhidrosis axilar

En los últimos años, el uso de la toxina botulínica se ha extendido para tratar algunos trastornos no estéticos. Las inyecciones de Botox son particularmente necesarias para el tratamiento del bruxismo y de la hiperhidrosis.

  • El bruxismo. El bruxismo es un trastorno que involucra el rechinamiento involuntario de los dientes durante el sueño. El movimiento involuntario de la mandíbula implica daños en los dientes, el hueso de las mandíbulas y las encías. El tratamiento con Botox 2 veces al año ayuda a relajar los músculos controlando los movimientos maxilares.
  • Hiperhidrosis. El Instituto Médico Rodriguez Saa señala que este trastorno puede ser primario o secundario, de acuerdo a la asociación o no a patologías subyacentes. Es necesario destacar, que para afirmar la existencia del mismo, se debe constatar el aumento localizado de la transpiración de forma visible, por lo menos por 6 meses, que interrumpa las actividades de la vida diaria. Las inyecciones de toxina botulínica que se realizan en las manos, los pies o las axilas, inhiben temporalmente la actividad del sudor, limitando el efecto de la sudoración excesiva.
Otros usos de la toxina botulínica

Otros usos de la toxina botulínica.

La toxina botulínica es útil no solo para fines estéticos, sino que también se usa ampliamente en otras especialidades médicas para combatir problemas relacionados principalmente con la actividad muscular y endocrina:

  • Neurología: casos de tortícolis, espasmos, calambres, temblores y tics, contracturas y disfunción muscular. 
  • Oftalmología: uno de los primeros usos médicos del Botox fue para el tratamiento del estrabismo y el nistagmo. 
  • Ortopedia-fisiatría: utilizada en el tratamiento de dolores de cabeza, migrañas, dolor de espalda, síndrome de dolor miofascial, dolor neuropático en la rodilla o el hombro.
  • Urología: se utiliza para el tratamiento de la hipertrofia prostática benigna y la incontinencia urinaria. 
  • Gastroenterología: se utiliza con éxito para combatir las hemorroides, fisuras anales crónicas, disfunciones del estómago y del conducto biliar. 
  • Reumatología: tratamiento del fenómeno de Raynaud donde las manos y los pies están constantemente congelados. 
  • La dermatología: para el tratamiento de la hiperhidrosis, pero también se usa para trastornos salivales. 
  • Estudios recientes lo consideran válido para combatir el acné y la rosácea. 
  • Alergología: útil para combatir la rinitis alérgica. 
  • Varios estudios médicos demuestran el potencial del fármaco en la prevención y tratamiento de las cicatrices hipertróficas y queloides.
Botox como antidepresivo

El Botox también puede ser utilizado como antidepresivo.

El Botox como antidepresivo

Un innovador estudio publicado en 2006 por el Dr. Eric Finzi argumento que la toxina botulínica puede utilizarse también para tratar la depresión. De acuerdo con la teoría de la retroalimentación facial, nuestros estados emocionales están relacionados con nuestras expresiones faciales. Una actitud mímica involucrada en una sonrisa envía impulsos de felicidad al cerebro, haciéndonos sentir menos tristes y estresados.

Según el Dr. Finzi, la capacidad de Botox para inhibir la contracción de los músculos faciales mejora los síntomas de la depresión como cualquier medicamento antidepresivo, ya que reduce las señales que los músculos envían a la amígdala, el área del cerebro que controla nuestra las emociones.

Mitos sobre el Botox

De la toxina botulínica se escucha cada vez más a menudo, el AITEB advierte contra las muchas leyendas urbanas relacionadas con el uso de esta droga, vemos las más difundidas:

  • Es un veneno, técnicamente el botulinum es un medicamento obtenido del procesamiento de una toxina, por lo que no es un veneno real.
  • Causa rigidez en la cara, el botulinum es capaz de rejuvenecer la piel de la cara con efectos muy naturales, para un tratamiento exitoso es necesario ponerse en contacto con un profesional especializado y usar la dosis correcta.
  • Debido a la parálisis permanente, los efectos de botulinum son temporales y desaparecen en un máximo de 6 meses.
  • Debido al daño cerebral, aunque hay algunas publicaciones científicas que apoyan esta tesis, todos los experimentos conocidos hasta la fecha se han realizado en ratas. El posible daño al cerebro humano no ha sido determinado.
  • Causa la habituación, el tratamiento puede repetirse varias veces sin tener miedo de crear una dependencia física; por el contrario, los tratamientos de larga duración mejoran progresivamente el tono de la piel.

Dudas y preguntas frecuentes

  • ¿Cuántos días después de la aplicación se ve el efecto del Botox? 

La toxina botulínica se activa aproximadamente 4 días después de la inyección y dura entre 4 y 6 meses, después se puede repetir el tratamiento.

  • ¿Qué daños puede ocasionar la aplicación del Botox? 

La toxina botulínica es un medicamento muy seguro que los oftalmólogos y neurólogos usaron durante varias décadas. Como todos los tratamientos, puede dar lugar a efectos adversos. Antes de someterse a un tratamiento, el médico debe explicarle al paciente todos los riesgos.

  • ¿Se puede aplicar Botox en pacientes diabéticos? 

Sí, no hay contraindicaciones particulares.

  • ¿Puedo ser alérgico a la toxina botulínica? 

No son comunes las alergias a la toxina botulínica, pero en un sujeto predispuesto es bueno consultar con un alergista y, sobre todo, informar al médico que llevará a cabo el tratamiento.

  • ¿El botox se puede utilizar para la hiperhidrosis axilar? 

Sí, es uno de los tratamientos más comunes para la sudoración excesiva. En cuanto al uso estético, sus efectos son temporales y tienen una duración máxima de 6 meses.

Testimonios

"Me apliqué botox con el Doctor Leandro Di Carlo, estoy súper feliz con el resultado, me quedo como el dijo que iba a quedar, el procedimiento no me dolió y el resultado quedó re natural." Leé la experiencia completa

Cris86 - Temperley, Buenos Aires (GBA)

"La aplicación no me dolío nada. Fueron 4 picaditas con una aguja tan finita que no sentí absolutamente nada. Les recomiendo que lo hagan y que es algo tan lindo que uno siente después de haber cambiado para mejor". Leé la experiencia completa

JulianoSabino - Berazategui, Buenos Aires (GBA)

"Los resultados son increíbles, y rápidos, vas notando con el correr de los días cómo van desapareciendo esas molestas arrugas, o lineas de expresión. No duele en absoluto, es un procedimiento rápido, en 15 minutos ya estás fuera del consultorio. Realmente superó ampliamente mis expectativas". Leé la experiencia completa 

NataliaCornacchioneC - Córdoba (ciudad), Córdoba

"Me siento mucho mejor, aumento mi autoestima, me cuesta aceptar los añosa y me gusta verme esplendida. Y con la aplicación de botox encontré la solución". Leé la experiencia completa

ClaudiaCarmenDeSimon - Belgrano (Buenos Aires), Capital Federal

"La información que aparece en esta web es solo orientativa y nunca puede sustituir la información que debe proporcionarte tu propio médico estético, cirujano estético especialista estético. Si estás evaluando la posibilidad de realizarte algún tratamiento o intervención médica (también en caso de dudas o preguntas) consultá directamente con tu médico especialista para que te proporcione la información correspondiente. Esteticas no respalda ni recomienda ningún contenido, procedimiento, producto, opinión, profesional de la salud o cualquier otro material e información en esta guía o en cualquier parte de este sitio web."